La novela comienza en el puerto de La Habana en 1947 cuando Patricio llega allí con la intención de encontrar un futuro mejor del que puede proporcionarle la tierra asturiana, que aún no se ha recuperado de la Guerra Civil, de donde procede. Al joven no le acompaña ninguna pertenencia pero es ingenioso, despierto y tiene ganas de comerse el mundo. Gracias a su picaresca y charlatanería no tardará en hacer amigos y conseguir un puesto en uno de los mejores centros comerciales de la ciudad, El encanto.