La novela relata el destino de miles de niños judíos en Francia, y de cómo en Le Chambon-Sur-Lignon “mientras la mayoría renunciaba a los derechos del hombre y la libertad, aquellos aldeanos pobres mantuvieron la dignidad de un país que vivía de rodillas” dice Escobar.Toda una localidad liderada por el pastor protestante André Trocmé salvó cientos de niños judíos en la Francia ocupada. Más tarde explicaron “No fuimos héroes, sólo hicimos lo correcto”.