Subh, a quien en Córdoba todos nombran como la Señora, es seguramente el personaje más singular y fascinante del esplendoroso periodo califal. Tuvo que vivir la realidad del palacio, sometida al régimen propio del harén, junto a las concubinas y los eunucos; pero se rebeló contra este destino y se convirtió en alguien determinante dentro del complejo ambiente familiar de la realeza Omeya.