La gente cree que Tyler lo tiene todo… aunque él sabe que no tiene nada.
Una novia alucinante, un coche imponente, una vida llena de fiestas y admiración: parece que no le falta ni un detalle para una vida deslumbrante. Pero Tyler se siente roto, y sólo él sabe el motivo. Una realidad dramática que oculta a todo el mundo, aunque esté destrozándole por dentro. Hasta que Eden aparece y todo estalla en mil pedazos. Ella es la única capaz de ver más allá de las apariencias, de atravesar la imagen de chico malo, de descubrir su vulnerabilidad