Sábado, domingo cuenta una historia y la vuelve a contar muchos años después.

En la primera, un adolescente relata un suceso escabroso sucedido el verano anterior. Junto con su amigo Chino, salen un sábado y ligan con una joven camarera latinoamericana. La noche parece ir bien, hasta que todo se tuerce y acaba en desastre, o quizás en tragedia: es un funesto sábado que el narrador se niega a recordar. Pero después de cada sábado viene un domingo.

Pasan más de dos décadas, y comienza otra historia que es la misma, pero es distinta. Es el domingo de Halloween en un colegio americano de las afueras de Madrid. Los padres llevan a sus niños disfrazados de monstruos y compartenhot dogs,hamburguesas y demasiadas cervezas…..Allí comparte charla con una mujer desconocida que se oculta tras la máscara de un disfraz. La conversación, intrascendente en apariencia, pronto lo conduce a aquella noche. No hay más remedio que aceptar que finalmente es domingo, el día que nos obliga a enfrentarnos a nuestro pasado.