nglaterra, 1219. En su lecho de muerte, William Marshal, el caballero más importante de la historia de Inglaterra, envía a un sirviente de confianza para que le traiga las mortajas funerarias que regresaron con él de Tierra Santa treinta años atrás: ha llegado la hora de cumplir su promesa a los
templarios y convertirse en un monje de su orden para la eternidad.