José Antonio Marina desentraña los secretos de la motivación, mucho más allá del conocido recurso del palo y la zanahoria, para hacer posible nuestra grandeza como individuos. Porque quien posea la clave de la motivación va a poseer la clave del comportamiento humano.
La motivación despierta un interés universal. Los padres quieren motivar a sus hijos, los docentes a sus alumnos, los jefes a los subordinados, las empresas a sus clientes, los políticos a los votantes, los vendedores a sus compradores, los sacerdotes a sus fieles, los amantes a sus amados o amadas. Y también queremos motivarnos a nosotros mismos, cada vez que tenemos que hacer algo, pero no tenemos ganas de hacerlo. Estamos pues en el dominio más universal y codiciado
Frente a los que utilizan los mecanismos de la motivación para aprovecharse de nuestras limitaciones, en educación tenemos que emplearlos para construir nuestro bienestar.