La aventura de Juan Sebastián Elcano despues de la primera vuelta al mundo

Elcano recibía, en 1522, el derecho a usar un escudo de armas con el lema «Primus circumdedisti me». Carlos I se lo otorgaba tras protagonizar la primera vuelta al mundo. Esa gesta, que generó no pocas tensiones con Portugal, lo convirtió en uno de los marinos más respetados del reino. Recompensado tambien con una generosa pensión, no iba, sin embargo, a quedarse en tierra tan fácilmente. Era un marino de raza y todos sus esfuerzos se encaminaron al apresto de una nueva expedición que, navegando por la ruta abierta hasta las islas de las Especias, las incorporase a los dominios del rey de España. Elcano soñó con ser su capitán general y lo conseguirá, pero, ¿a que precio?